crisálida


A veces, los cambios se producen tan lentamente que se difuminan en el horizonte, imperceptibles incluso para una misma. En un momento cualquiera, sin esperarlo, alguien te nota diferente. Esa apreciación a la que prestas poca atención, te lleva en la intimidad a mirarte por dentro, revolviendo un poco, buscando ese matiz.
Descubres que la razón por la que cambiabas palabras no era indicio de nada preocupante, sólo el resultado de la dispersión de tus pensamientos que te llevan de acá para allá, como si el telescopio que usas para buscar la solución sin ser descubierta, se hubiera vuelto un poco loco dando vueltas y vueltas…
El paseo lo empiezo pisando las olas que tanto me gustan llenas de recuerdos, sintiendo esa brisa que mece mis sueños. Había dejado el tiempo flotando, cogido con hilo atado a uno de mis dedos, y mientras estaba mirándolo relajada e intentando descubrir su final en el cielo… lo he sentido.

Ya no soy ni estoy ahí. He dejado de ser esa crisálida apretujada entre algodones para no hacerme daño al golpearme, esperando salir de mi escondite con la mirada llena de nostalgia mientras permanezco detrás de la ventana hasta que termine de llover.

Cuando salté fuera de la sombra del gran pulpo, empecé a disfrutar con el atrevimiento a lo distinto; los colores ya no tenían que ser o negro o gris y la falda podía ser con mucho vuelo. Tomé conciencia de que no terminaba el camino sino que empezaban muchos nuevos y que podía seguir descubriéndome para mis dos soles y, sobre todo, para mí misma.

La sonrisa de sentir la brisa entre mis ropas y mi piel mientras pisaba olas, me elevó embriagándome de aire perfumado. Pensé que ser crisálida para siempre ya no me servía, podía dar el paso a mariposa estando segura de no desfallecer, pues mis alas no eran prestadas y el color y la luz no sólo estaban fuera sino también dentro de mí.

(foto: Charles Krebs, escamas de alas de mariposa)

1 comentario:

Anónimo dijo...

¡Que "bonito escribes"!.Desde que en febrero de 2009 tomastes la decisión de "subir el telón" he seguido tus escritos. Sigue así y no dejes de hacerlo... cada vez son mejores.